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Fin de las deudas impagables
Muchos países en
desarrollo cargan una deuda tan elevada que sólo el
pago de los intereses anuales costaría más que
el gasto combinado en salud y educación. Gran parte
de esas deudas fueron contraídas hace décadas
por regímenes que no contaban con el respaldo de sus
ciudadanos o de las autoridades actualmente en el poder. El
movimiento Jubilee 2000 tuvo un papel fundamental
en generar conciencia en todo el mundo sobre la crisis de
la deuda, y presionó a organizaciones internacionales
y gobiernos para que perdonen la pesada deuda acumulada por
los países en desarrollo.
La reducción de la
deuda es más efectiva que la ayuda como forma de que
los donantes ayuden a los países pobres a alcanzar
los Objetivos, ya que brinda financiación más
flexible, apunta a los países más necesitados
y ofrece apoyo presupuestario que puede aplicarse a las prioridades
nacionales, al no estar vinculada a las demandas de los donantes.
Encarar de manera general los problemas de la deuda de los
países en desarrollo con medidas nacionales e internacionales
a fin de hacer la deuda sostenible a largo plazo es un primer
paso imprescindible para la consecución de los ODM.
Adhiérete a alguna
de las campañas en marcha:
- ¿Quién
debe a quién?
- ¡Corta
con la deuda! - Intermón-Oxfam
- La
deuda ecológica - Amigos de la Tierra
- Sin
duda, sin deuda - Cáritas, CONFER, Manos Unidas, Justicia
y Paz y REDES
- Pobreza
Cero
Comités y Observatorios
de la deuda:
- Observatorio
de la Deuda en la Globalización
- Observatorio
Internacional de la Deuda
- Comité
para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo
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